COMO ACTUAR SI ALGUIEN NO RESPETA MIS DERECHO HUMANOS
Si alguien viola tus derechos humanos, puedes actuar de las siguientes maneras:
- Presentar una queja: Puedes presentar una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en línea o por medio de un representante. La queja debe presentarse dentro de un año a partir de la violación, pero la CNDH puede ampliar el plazo en casos graves.
- Acudir al organismo estatal de derechos humanos: Si la violación fue cometida por una autoridad estatal o municipal, puedes acudir al organismo estatal de derechos humanos del lugar donde ocurrió. Si el organismo no cumple, puedes acudir a la CNDH.
- Apoyar a las víctimas: Puedes apoyar a las víctimas de violaciones a los derechos humanos.
- Colaborar con organizaciones pro derechos humanos: Puedes colaborar con organizaciones que protegen los derechos humanos.
- Participar en acciones de activismo: Puedes participar en acciones de activismo, como crear grupos en tu escuela o universidad, o en tu comunidad. También puedes generar acciones de educación en derechos humanos.
En nuestro país, nos encontramos con noticias sobre víctimas de
violaciones a derechos humanos que buscan justicia. Vemos a las
madres de las más de setenta mi personas desaparecidas exigiendo que busquen y encuentren a sus hijos. Vemos a las mujeres
en las calles exigiendo que no las maten y que se sancione a sus
agresores. Vemos a las comunidades campesinas defendiendo sus
tierras frente a los proyectos extractivistas. Y, con mayor silencio,
pero con la misma dignidad, vemos a decenas de personas que
acuden a distintas instituciones de gobierno para buscar una cita
médica, para exigir una pensión alimenticia para los hijos, para
aclarar un cobro indebido, entre otras muchas violaciones. La violación a nuestros derechos se traduce en distintas acciones para
exigir que el derecho se respete.
La exigibilidad de los derechos tiene distintos caminos, a veces
se busca el respeto de los derechos por la vía social, otras por la
vía política y otras por la vía de las instituciones de justicia. Los
caminos no son excluyentes entre sí, de hecho, a veces resulta
mejor conocerlos todos porque unos impulsan a los otros. Lo importante es lograr que el derecho se respete y esto implica que se
conozca la verdad y que haya justicia, reparación y no repetición.
Comencemos por la exigibilidad política. Existen mecanismos
políticos que buscan la modificación de leyes o de las políticas del
Estado. Algunas violaciones a derechos humanos tienen su origen
en malas leyes o en malas políticas, pero también a veces las leyes
o las políticas son insuficientes para responder a las violaciones a
los derechos humanos y se requieren reformas para alcanzar la
verdad, la justicia y la reparación.
Seguramente has escuchado que la violencia en contra de las
mujeres en México es un problema grave. Antes de 2007, en México
no existía ninguna ley que estableciera qué es la violencia en contra
de ellas o qué tipos de violencia existen. Al no haber una definición
legal, muchos actos de violencia pasaban inadvertidos. En ese año
se publicó la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida
Libre de Violencia que finalmente definió los tipos de violencia; psicológica, física, económica, patrimonial y sexual. Con esto quedó
claro que la violencia contra las mujeres no es sólo física, sino que
se puede presentar de muy diversas maneras. Esta ley se logró
gracias al impulso de un grupo de mujeres feministas mexicanas,
algunas de ellas legisladoras y otras académicas o activistas. Todas
ellas trabajaron con otros legisladores para hacerles ver la necesidad de esta ley para la protección de los derechos de las mujeres,
hasta que finalmente lograron su aprobación.
Una ley, sin embargo, no necesariamente cambia la realidad de
las personas por sí misma. La violencia en contra de las mujeres
continúa. En muchas ocasiones se requiere impulsar la aplicación
de la ley para que pueda tener los efectos esperados: que se reconozcan las distintas formas de violencia en contra de las mujeres,
que se sancionen esos distintos tipos de violencia y, finalmente, que
se termine para que las mujeres podamos vivir en plena dignidad.
Frente a esa realidad, las mujeres mexicanas hemos exigido el derecho a una vida libre de violencia de distintas maneras. Una de ellas ha sido recurrir a instituciones creadas para defender derechos
humanos o aquellas instituciones vinculadas con el derecho que
queremos defender. Estamos frente a la exigibilidad institucional
que se trata de instituciones dispuestas por el propio Estado para
lograr la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no
repetición.
Lo que se busca en la exigibilidad institucional es poner en la
atención de una autoridad en una situación específica que es
constitutiva de violación a los derechos humanos, con el objetivo
de encontrar la solución más apropiada. El mecanismo de exigibilidad institucional más importante en México es la Suprema Corte
de Justicia de la Nación; por su relevancia, la estudiaremos en
un apartado específico que se encuentra más adelante. Por ahora,
comencemos con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
(CNDH).
Cuando las mujeres han recurrido a la CNDH, han planteado distintos tipos de violaciones a los derechos humanos. Una muy común
—tan común que a veces no la identificamos como violación— es
la violencia obstétrica. De acuerdo con la organización Grupo de
Información en Reproducción Elegida este tipo de violencia se
refiere a la que se genera en los servicios de salud públicos o privados que consiste en cualquier acción u omisión por parte del
personal de salud que cause daño físico o psicológico a la mujer
durante el embarazo, parto y posparto. Esta violencia puede expresarse en la falta de acceso a servicios de salud reproductiva, en
tratos crueles, inhumano o degradantes por parte del personal de
salud, o un abuso de medicación, menoscabando la capacidad
de decidir de manera libre e informada sobre dichos procesos
reproductivos